MisiónAfrontarlos retos

Misión de la Fundación Higher Education for Good

Los jóvenes siempre han estado confrontados a dificultades. Pero los desafíos de hoy son de una magnitud distinta: crecientes desigualdades, cambio climático, pérdidas de biodiversidad, crisis sanitaria, crisis energética, revolución de I.A. por nombrar solo algunos. Se necesitan esfuerzos considerables para fomentar la capacidad de los jóvenes y garantizar que las generaciones presentes y futuras puedan anticiparse a los retos que se avecinan y trabajar para crear soluciones sostenibles.

La educación no sólo sirve a un mundo cambiante. Tiene la capacidad de transformarlo. Hace unos 300 años, la Ilustración contribuyó a reinventar la educación a través de principios como el intercambio de conocimientos, la elevación de la razón y la promoción de la ciencia. Pero desde entonces, los expertos coinciden en que nuestros modelos educativos se centraron casi exclusivamente en la transmisión utilitaria y aislada del conocimiento, solo han evolucionado ligeramente.

La misión de la Fundación es ayudar a las instituciones de enseñanza superior a transformar sus programas para satisfacer las necesidades del siglo XXI y garantizar un futuro más sostenible.

¿Qué entendemos por nuevos Modelos de Educación Superior?

Los nuevos modelos de educación superior deberían ir más allá de la adquisición de competencias profesionales. Deberían empoderar a los jóvenes y fomentar una visión sistémica del mundo en la que la humanidad coexista en armonía con otras especies vivas dentro de los límites planetarios. Haciendo hincapié en la dignidad humana y el bienestar colectivo, estos modelos deben favorecer tanto la realización individual como estilos de vida sostenibles.

Se considera que una «sociedad sostenible» es una sociedad económicamente viable, respetuosa con el medio ambiente y socialmente responsable*.

*Adaptado del Índice de Sociedad Sostenible (Comisión Europea)

“La complejidad de los desafíos ambientales, económicos y sociales que enfrentamos está poniendo a prueba los límites de nuestros actuales modelos educativos descendentes. Parecen obsoletos porque ya no se adaptan a los retos que afrontan los jóvenes, y porque se basan en valores que ya no parecen tener sentido para las nuevas generaciones y los transmiten. Estos modelos deben ser reemplazados por enfoques ascendentes que abracen y prioricen las prioridades propias y nuevas de los jóvenes. Estas observaciones son especialmente ciertas cuando se trata de la educación superior.”

Alice Guilhon, Presidente